Mantener una piscina en buen estado puede parecer una tarea sencilla, pero muchos propietarios cometen errores que pueden afectar la calidad del agua y la durabilidad de la instalación. Conocer estos fallos comunes y cómo evitarlos te ayudará a disfrutar de una piscina limpia y segura durante todo el año.
No controlar el equilibrio del agua
Uno de los errores más frecuentes es no revisar los niveles de pH, alcalinidad y cloro regularmente. Un desequilibrio en estos factores puede provocar agua turbia, irritaciones en la piel y daños en los materiales de la piscina.
Solución: Lo ideal es utilizar un kit de prueba al menos una vez por semana para medir estos valores y ajustarlos según sea necesario. El pH debe mantenerse entre 7.2 y 7.6, mientras que la alcalinidad total debe situarse entre 80 y 120 ppm. Mantener estos niveles en equilibrio evitará la proliferación de bacterias y garantizará la durabilidad de los componentes de la piscina.
Uso excesivo o insuficiente de productos químicos
El abuso de productos químicos puede dañar la piscina y afectar la salud de los bañistas, mientras que su uso insuficiente favorece la proliferación de algas y bacterias.
Solución: Es fundamental seguir las instrucciones de dosificación de cada producto y evitar realizar mezclas sin conocer su efecto. Además, se recomienda añadir los químicos en horas de poca exposición solar para que sean más efectivos y evitar evaporaciones prematuras. Para una desinfección eficiente, el cloro debe mantenerse entre 1 y 3 ppm.
No limpiar el filtro con frecuencia
El filtro es fundamental para mantener el agua limpia, pero si se descuida, pierde eficacia y la suciedad se acumula más rápido en la piscina.
Solución: Dependiendo del tipo de filtro que tengas (arena, cartucho o diatomeas), es importante limpiarlo con la regularidad indicada por el fabricante. Los filtros de arena requieren un lavado a contracorriente cada dos semanas, mientras que los de cartucho deben enjuagarse semanalmente. Un filtro limpio optimiza la circulación del agua y evita la acumulación de residuos.
No retirar hojas e insectos a diario
Si no se eliminan los residuos flotantes, pueden descomponerse y alterar la calidad del agua, además de facilitar la aparición de algas.
Solución: Se recomienda usar una red recogehojas todos los días para eliminar residuos antes de que se hundan al fondo. Además, un buen sistema de skimmers de superficie puede ayudar a mantener la superficie del agua más limpia, reduciendo la cantidad de residuos acumulados en el filtro.
Descuidar el nivel del agua
El nivel del agua puede variar por evaporación o salpicaduras. Si es demasiado bajo, el sistema de filtración podría dañarse; si es demasiado alto, podría afectar la circulación del agua.
Solución: Es importante revisar periódicamente el nivel del agua y mantenerlo dentro del rango recomendado por el fabricante de la piscina. Un sistema de llenado automático puede ser una excelente opción para evitar fluctuaciones drásticas.
No realizar un mantenimiento adecuado en invierno
Muchas personas creen que en invierno no es necesario cuidar la piscina, pero si no se mantiene correctamente, el agua puede deteriorarse y generar costos adicionales al inicio del verano.
Solución: Para evitar problemas, se recomienda usar cobertores que impidan la acumulación de hojas y suciedad, aplicar productos invernales para evitar la proliferación de algas y mantener un mínimo de filtrado cada semana. Así, cuando llegue la temporada de baño, el agua estará en mejor estado y el trabajo de reacondicionamiento será menor.
Descuidar la limpieza de paredes y suelos
Las algas y bacterias pueden adherirse a las paredes y al fondo de la piscina si no se limpian con regularidad.
Solución: Es recomendable usar cepillos adecuados para el tipo de revestimiento de la piscina y frotar las paredes y el suelo al menos una vez por semana. También se pueden utilizar robots de limpieza automáticos que facilitan la eliminación de residuos y previenen la formación de manchas.
Evitar estos errores te permitirá disfrutar de una piscina limpia, segura y en óptimas condiciones. Si necesitas ayuda profesional, en Sevilla Piscinas encontrarás soluciones especializadas para el mantenimiento y cuidado de tu piscina.